El miedo

Posted by on may 17, 2015 in Plenitud | 0 comments

La PorCreéis en los fantasmas? Así empezaba un café-tertulia al cual asistí esta semana.

Si la pregunta os ha hecho reflexionar, probablemente habréis ido más allá de la imagen de los fantasmas de sábana blanca.

La fantasmagoría de nuestra mente es tan poderosa que nos podríamos pasar días escribiendo sobre todo lo que nos genera miedo. Como por ejemplo…

  • La incertidumbre.
  • Terminar una relación que no nos lleva a ninguna parte por miedo a estar solos.
  • No creerse capaz de hacer un determinado trabajo.
  • Que le pase algo a nuestro hijo/a.
  • Contradecir a alguien por temor al conflicto.

Y la lista podría seguir y seguir…

El miedo es algo construido de manera subjetiva. Como psicóloga tiendo a ir a las teorías tradicionales que refieren el miedo a una de las emociones básicas y, por tanto, a considerarla adaptativa, ya que te avisa de algo que quizás tienes que evitar para cuidar tu propia vida. Ahora bien… El tema aquí es ¿dónde ponemos el límite al miedo?

Lo que está claro es que darle espacio al miedo es abrir la caja de los rayos y truenos y lo que puede generar miedo para unos no lo genera para otros. Nuevamente volvemos a la idea de construcción mental como seres humanos que somos, con conciencia, sentido del tiempo cronológico y lenguaje, con todo lo que esto comporta.

Es por lo mismo que me encantó la pregunta surgida en el café-tertulia:

¿Nos ayuda realmente el miedo?

Es más, ¿nos ayuda incluso denominarlo miedo?

El coaching va de romper esquemas, de cambiar perspectivas, de atreverse y de sentirse más vivo y, por tanto, cuestionarse estas preguntas para CONSTRUIR algo nuevo tiene que ver con abrir nuevos caminos.

Cuidado con dejarse llevar por la trampa perfecta construida por nuestro ego, esta parte nuestra que siempre quiere tener bajo control lo que nos rodea y desde el nombre del miedo nos dice: “no, por este camino no pases”, “no, de esta persona no te fíes”.

De esta manera nos perdemos todo un camino de posibilidades y de exploración, del mundo que nos rodea y también de nuestras propias capacidades. Porque mientras no nos atrevemos por el miedo a saltar lejos estaremos perdiendo la posibilidad de sentirnos más vivos.

Por algo me quedó dando vueltas la siguiente frase…

 “el  miedo  nos arrebata la libertad de vivir”

 

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